Para comenzar a trabajar con las incidencias, necesitas primero hacer la configuración. Al crear un desvío automático de tu bandeja de entrada de soporte, los emails que recibas aparecerán como Incidencias en Teamleader. 


En Teamleader hay tres formas de crear una incidencia, por lo que vale la pena decidir qué opciones encajan mejor con tu forma de trabajar. Una de las ventajas de las incidencias es que cada una de ellas te ofrece un enlace directo a un contacto o una empresa en tu CRM. También puedes añadir una incidencia a un proyecto, para que todo sea siempre visible en un abrir y cerrar de ojos. Si además necesitas añadir alguna información adicional dentro de una incidencia, siempre tienes la opción de crear campos personalizados.


Cuando termines de configurar las incidencias, puedes comenzar a optimizar tu comunicación respondiendo directamente a tu cliente, añadiendo una nota interna a un compañero o reenviándolo a un tercero. Todo es posible y fácil de localizar posteriormente, puesto que todo se guarda dentro de la misma incidencia. Ya sabes: #WorkSmarter. Las incidencias que aún no se hayan solucionado y por tanto no estén aún cerradas, se podrán localizar en la vista general de las Incidencias, pero también en la ficha del cliente en cuestión, y en el proyecto relacionado, si es que tiene uno. Las incidencias ya cerradas seguirán disponibles en la vista general de las incidencias y aparecerán también en el apartado de Notas de la ficha del contacto o empresa correspondiente.


Haz clic aquí para continuar con nuestra última guía sobre incidencias: Primeros pasos: ¿Qué informes se pueden obtener de las incidencias?